Ahorrar energía no implica renunciar
a prestaciones ni a bienestar, por lo menos con Daikin y el Sistema
DC Inverter. Una tecnología revolucionaria que comenzamos
a introducir en España en 1999, a través de los equipos
de climatización doméstica. Hoy por hoy, los ingenieros
de Daikin ya han conseguido incorporar sus beneficios a toda la
gama de productos que ponemos a disposición del sector industrial.
Con Daikin la potencia y la inteligencia están más
unidas que nunca. Gracias a su tecnología Inverter, nuestras
unidades consiguen una potencia máxima en calefacción
de hasta un 70% más que un equipo estándar. Y en cuanto
a la refrigeración,
Daikin consigue hasta un 30% más de energía anual. Esto
ocurre porque la tecnología Inverter de Daikin permite variar
la frecuencia y la capacidad del equipo.
Por este motivo, estas unidades son capaces de maximizar su capacidad
en la puesta en marcha, y así conseguir
más rápidamente la temperatura deseada.

| Casi
la totalidad de nuestra gama incorpora
el sistema Inverter |
Por otro lado, este sistema permite
modificar la frecuencia de corriente entre
un 10 y un 100%, consumiendo proporcionalmente la potencia necesaria
y también
modificar la potencia del equipo entre un 10 y un 130%
de su capacidad nominal con un consumo proporcional. Además,
como se puede regular la potencia dependiendo
de las unidades que se estén utilizando, logramos
consumir únicamente la energía
que necesitamos.
La tecnología Inverter ofrece niveles mejorados de confort:
- Ciclos de encendido/parada menos frecuentes.
- La capacidad disminuye cuando la temperatura se acerca al valor
ajustado.
- Reducción de 1/3 del tiempo de arranque.
La tecnología Inverter ahorra energía por dos motivos
principales:
1. El compresor varía en velocidad de acuerdo con la carga
de refrigeración o calefacción y por lo tanto, consume
sólo la energía necesaria para satisfacer los requisitos
precisos del recinto en cada momento.
2. Cuando un sistema de climatización con tecnología Inverter
funciona a carga parcial, la eficiencia energética del sistema
es significativamente mayor que a plena carga. En una aplicación
típica, las condiciones de carga parcial prevalecen durante más
del 90% del tiempo de funcionamiento. Un sistema de velocidad fija sólo
puede operar al 100% de capacidad y por lo tanto, no puede coincidir
con las eficiencias anuales de un sistema con tecnología Inverter.
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