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El aire acondicionado es seguro para perros y gatos si se usa correctamente: mantén una temperatura estable de 24 a 26 °C, evita que el flujo incida directamente sobre su zona de descanso y permite que la mascota pueda desplazarse a otra parte de la vivienda.

Durante los días más calurosos, muchas personas se preguntan si el aire acondicionado y las mascotas son compatibles, o si puede resultar perjudicial para sus perros o gatos en casa.

Mujer abrazando a su Perro

¿Qué temperatura de aire acondicionado es la ideal para mascotas?

Perros y gatos tienen una temperatura corporal más alta que la nuestra: entre 37,5 °C y 39,2 °C en perros, y entre 38,1 °C y 39,2 °C en gatos, según el Manual MSD de veterinaria, por lo que perciben el frío de forma distinta. Un ajuste de 24 a 26 °C en el termostato suele ser un punto de partida cómodo para ellos, siempre que esa sea la temperatura real de la estancia y no solo la marcada en el equipo.

Más que fijarse únicamente en el termostato, conviene comprobar hacia dónde se dirige el aire. Una corriente constante sobre la cama o la zona de descanso puede resultar molesta. Las lamas deben orientarse hacia una zona de paso o permitir que la mascota se aleje del flujo. El Ministerio de Derechos Sociales recomienda garantizar siempre el acceso a zonas más frescas de la vivienda, especialmente en cachorros, braquicéfalos o animales con enfermedades crónicas. 

 

Según el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (COLVEMA), en los perros basta un aumento de 2 °C en la temperatura corporal para desencadenar un golpe de calor, que resulta letal en el 50 % de los casos diagnosticados.

SituaciónPerros pequeñosPerros grandesGatos

Temperatura interior estable y sin flujo directo

 

Suele ser bien tolerada si pueden cambiar de zonaSuele ser bien tolerada si hay agua disponible y ventilación Suele ser bien tolerada si pueden elegir dónde descansar
Cambio brusco entre una estancia muy fría y el exteriorMayor precaución, especialmente en cachorros, animales mayores o razas sensiblesPrecaución si hay sobrepeso, edad avanzada o problemas respiratoriosPrecaución si el gato es mayor, tiene enfermedad previa o evita la estancia

Flujo directo sobre la cama o zona de descanso

 

 

Puede resultar molesto y favorecer signos como tos, rigidez o evitación de la estanciaPuede resultar molesto, sobre todo en animales mayores o con problemas articulares Puede favorecer molestias oculares o que el gato busque otra zona
Animal braquicéfalo, mayor o con enfermedad previaRiesgo más alto ante el calor y los cambios bruscosRiesgo más alto si además hay sobrepeso o dificultad respiratoriaMás precaución en razas como el persa o en gatos con problemas respiratorios

No existe una diferencia concreta entre la temperatura exterior y la interior que permita clasificar el riesgo de todos los perros y gatos. La edad, el peso, la raza, el estado de salud y la posibilidad de alejarse del calor o del flujo de aire también influyen en la respuesta de cada animal.

Como pauta general, ajusta el termostato a 24-26 °C, comprueba la temperatura real de la habitación y evita cambios térmicos bruscos entre estancias: esto previene un posible shock térmico.

¿Qué riesgos tiene un mal uso del aire acondicionado para perros y gatos?

El aire acondicionado no suele ser perjudicial para perros y gatos. Las molestias aparecen, sobre todo, cuando la temperatura es demasiado baja, el flujo incide directamente sobre el animal o este no puede desplazarse a otra zona de la vivienda. Por eso conviene mantener un ambiente estable y observar cómo responde cada mascota. 

Un flujo de aire constante puede resultar molesto, especialmente en animales con problemas oculares, respiratorios o articulares previos. También conviene observar si la mascota evita la estancia, busca insistentemente otro lugar de descanso o se coloca lejos de la salida de aire.

Si aparecen tos, lagrimeo, rigidez o cambios de comportamiento, revisa la temperatura y la dirección del aire. Si los síntomas persisten o existe dificultad respiratoria, consulta con un veterinario.

¿Hay razas de perros y gatos más sensibles al calor y al aire acondicionado?

Las razas braquicéfalas requieren más precauciones durante los episodios de calor. En perros como el bulldog, el pug o el bóxer, la anatomía de las vías respiratorias reduce la eficacia del jadeo  y regula peor la temperatura corporal. Los gatos persas también presentan una mayor susceptibilidad al sobrecalentamiento. Por eso necesitan un ambiente fresco, estable y bien ventilado. 

Estos animales se benefician especialmente de una temperatura estable durante el verano. El objetivo no es enfriar al máximo la vivienda, sino evitar el sobrecalentamiento sin exponerlos a corrientes directas ni a cambios bruscos. 

En el estudio realizado por VetCompass con registros de clínicas veterinarias del Reino Unido, la tasa de mortalidad entre los episodios analizados fue del 14,18 %. Un análisis posterior encontró que los perros braquicéfalos afectados presentaban tres veces más probabilidades de un desenlace fatal que los perros de cráneo no achatado. 

Los perros y gatos braquicéfalos necesitan especial vigilancia durante los episodios de calor y una temperatura interior fresca y estable, pero no un ambiente excesivamente frío. Un ambiente controlado los protege frente a los picos de temperatura.

Padre e hijo acariciando a su perro en el salón de su casa

Consejo de Daikin para el cuidado de mascotas en verano en casa

En una vivienda con mascotas conviene prestar especial atención al funcionamiento del equipo y al estado de los filtros.

Una temperatura estable suele resultar más confortable que enfriar la estancia de forma intensa durante periodos cortos. Los sistemas de control de Daikin permiten climatizar la vivienda incluso cuando no hay nadie en casa. Con la aplicación Onecta, en los equipos compatibles, es posible ajustar la temperatura a distancia, programar horarios y controlar las distintas habitaciones. Estas funciones pueden resultar especialmente útiles cuando la mascota permanece sola durante las horas de más calor.

También es recomendable revisar los filtros con frecuencia, ya que el pelo, el polvo y la caspa aumentan la cantidad de partículas presentes en el hogar.

Por ejemplo, si la unidad interior está instalada sobre la zona de descanso del animal, el flujo puede incidir directamente durante horas. Si la mascota evita la habitación o busca dormir en otro lugar, conviene revisar la dirección del aire. Normalmente basta con reorientar las lamas y desplazar la cama fuera del radio directo del flujo. 

En casas con mascotas, Daikin recomienda mantener una temperatura estable, evitar el flujo directo sobre las zonas de descanso y revisar periódicamente los filtros.

Preguntas frecuentes sobre aire acondicionado y mascotas

El aire acondicionado puede utilizarse con perros y gatos, incluso durante la noche, siempre que no reciban el flujo de forma directa y puedan desplazarse a otra zona. Las necesidades cambian según la edad, la raza, el estado de salud y el comportamiento de cada animal. 

 

¿Es malo tener el aire acondicionado encendido todo el día con mascotas en casa?

No, el uso continuo no es el problema. Lo que genera riesgo es una temperatura demasiado baja, un flujo directo y prolongado sobre el animal, o la imposibilidad de alejarse de él. Con un ajuste estable de 24-26 °C y una zona sin climatizar disponible, puede estar encendido todo el día sin problema. 

¿Puede mi perro dormir en una habitación con aire acondicionado?

Sí. Lo importante es que la rejilla no apunte directamente a su cama y que la temperatura de esa habitación no sea muy inferior a la del resto de la casa, para evitar un contraste brusco al salir.

¿El aire acondicionado es malo para los gatos?

No tiene por qué ser perjudicial, aunque sí reseca el ambiente. Evita que el flujo incida directamente sobre el gato, mantén agua fresca siempre disponible y asegúrate de que pueda cambiar de habitación si lo prefiere.

¿Qué razas son más sensibles al calor y al aire acondicionado?

Las razas braquicéfalas, como el bulldog, el pug, el bóxer o el gato persa, son más sensibles al calor. En los perros, el acortamiento del hocico dificulta la eliminación de calor mediante el jadeo y su termorregulación en general; los gatos persas también presentan una mayor susceptibilidad al golpe de calor. Necesitan un ambiente fresco y estable, sin cambios bruscos. 

¿Cuándo debo acudir a un veterinario?

Consulta con un veterinario si observas dificultad respiratoria, tos persistente, debilidad, confusión, vómitos, colapso o un cambio marcado de comportamiento. La dificultad respiratoria requiere atención rápida. 

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