Saltar al contenido principal

Ambos climatizan tu hogar mediante una bomba de calor, pero el resultado en casa cambia mucho. Te contamos las diferencias clave de forma sencilla para que sepas qué ofrece cada uno.

Hombre disfrutando de la climatización que ofrece los equipos Daikin

Si estás comparando aerotermia vs aire acondicionado, lo más probable es que estés buscando una respuesta rápida a tres dudas muy concretas: qué te conviene más para estar fresco en verano, qué opción ofrece mayor comodidad en invierno sin que la factura se dispare, y si además puedes sacar agua caliente sanitaria (ACS) del mismo sistema.

La clave para decidir es entender una idea muy simple: no compiten exactamente por “lo mismo”. El aire acondicionado suele centrarse en climatizar el aire (frío y, si es bomba de calor, también calor). En cambio, la aerotermia está pensada como un sistema más “global” para el hogar: calefacción + refrigeración + ACS, normalmente a través de agua.

Aerotermia vs aire acondicionado: ¿en qué consiste cada sistema?

Aerotermia: bomba de calor aire-agua

La aerotermia es una tecnología que usa una bomba de calor aire-agua para aprovechar la energía del aire exterior y transformarla en:

  • Calefacción (para radiadores, suelo radiante o fancoils)

  • Refrigeración (según el tipo de emisores y la instalación)

  • Agua calLato Lightiente sanitaria (ACS)

En otras palabras: en lugar de “soplar” aire caliente o frío, mueve energía hacia un circuito de agua que reparte el confort por toda la casa.

Aire acondicionado: bomba de calor aire-aire 

Los aires acondicionados domésticos actuales, como ocurre con todos los modelos de Daikin, funcionan mediante una bomba de calor aire-aire. ¿Qué significa eso?

  • En verano, extrae calor del interior y lo expulsa al exterior (enfría).

  • En invierno, hace lo contrario (calienta).

Aquí el confort se entrega en forma de aire (por splits), y además suele ayudar a reducir la humedad al enfriar.

Mujer disfrutando de la climatización Daikin mientras se lee u libro en el salón

Cómo funciona por dentro 

Tanto la aerotermia como el aire acondicionado funcionan gracias a una bomba de calor que utiliza el ciclo de refrigeración para transferir calor de un lugar a otro.

El proceso interno se basa en cuatro elementos clave:

  • Gas refrigerante: es el fluido que transporta el calor. Cambia de estado (de líquido a gas y viceversa) para absorber y liberar energía térmica.

  • Compresor (expansión y compresión): el compresor comprime el refrigerante, aumentando su temperatura y presión. Posteriormente, el refrigerante se expande, bajando su temperatura para poder captar calor del entorno.

  • Intercambiador de calor: permite que el refrigerante ceda o absorba calor del aire o del agua, según el sistema:

    • En aerotermia, el calor se transfiere entre aire exterior y agua.
    • En aire acondicionado, el intercambio se realiza aire-aire.
  • Ciclo de refrigeración: todo el sistema funciona en un ciclo continuo de evaporación, compresión, condensación y expansión, que hace posible tanto la calefacción como la refrigeración con alta eficiencia energética.

Gracias a este funcionamiento, la aerotermia puede producir calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, mientras que el aire acondicionado se centra principalmente en la refrigeración y deshumidificación del aire.

Qué puede hacer cada uno en un hogar real

Si tu prioridad es el verano: refrigeración y deshumidificación

  • Aire acondicionado: suele ser la opción más directa para enfriar estancias rápido. Además, la refrigeración normalmente reduce la humedad, algo muy útil en zonas costeras o con veranos densos.

  • Aerotermia: puede aportar un “refresco” suave o enfriamiento pasivo usando el circuito de agua a una temperatura moderada. No es un frío instantáneo como un split, pero puede mantener el confort con un consumo ajustado si la instalación lo permite. Ideal si buscas una temperatura estable. 

Si tu prioridad es el invierno: calefacción

  • Aerotermia: suele encajar muy bien como sistema central de calefacción porque alimenta un circuito de agua (radiadores, suelo radiante…) que aporta un calor constante y homogéneo.

  • Aire acondicionado con bomba de calor: también calienta y puede ser muy eficiente, sobre todo si quieres calentar solo ciertas estancias o no puedes hacer la obra que requiere la instalación de la aerotermia. 

Si también quieres ACS (agua caliente sanitaria)

Aquí la diferencia es clara:

  • Aerotermia: puede producir ACS.

  • Aire acondicionado: no está diseñado para cubrir ACS.

Madre dando un baño a su hija con el agua caliente producido por la aerotermia de Daikin

Eficiencia: cómo comparar sin volverte loco (COP, SCOP, SEER)

A la hora de elegir un sistema u otro es normal perderse con las siglas. Quédate con esto:

  • COP: mide la eficiencia en calefacción en un momento concreto (condiciones específicas).

  • SCOP: eficiencia estacional en calefacción (más realista para el año completo). 

  • SEER: eficiencia estacional en refrigeración.

Consejo práctico:

  • Si lo tuyo es verano, mira SEER y un buen dimensionamiento.

  • Si lo tuyo es invierno, mira SCOP y el comportamiento en tu clima. 

En este artículo te lo explicamos en detalle, pero lo principal es que cuanto más alto sea el SCOP, mejor. 

Climas fríos vs climas cálidos: lo que cambia en la práctica

  • Clima frío (inviernos largos): la aerotermia suele brillar como sistema central de calefacción, especialmente con emisores de baja temperatura (suelo radiante, fancoils, radiadores bien dimensionados).

  • Clima frío con heladas frecuentes: la aerotermia aire-agua puede perder algo (muy poco) rendimiento y hacer ciclos de desescarche; conviene elegir equipos preparados para bajas temperaturas y dimensionar bien. 

  • Clima cálido y húmedo: el aire acondicionado destaca por su capacidad de enfriar rápido y deshumidificar, algo clave para sensación térmica.

  • Clima cálido con necesidad de ACS todo el año: la aerotermia puede compensar por el ahorro en ACS, y aportar frescor si la instalación lo permite.

Nivel de ruido: qué esperar y cómo reducirlo

El nivel de ruido depende sobre todo de la unidad exterior (ventilador + compresor) y de cómo esté instalada. Tanto en aerotermia como en aire acondicionado, elegir un equipo bien diseñado marca diferencia: fabricantes como Daikin destacan por gamas pensadas para mejorar el confort acústico, con modos silenciosos/nocturnos, control preciso de ventiladores y compresores y una gestión electrónica que evita picos de funcionamiento innecesarios. 

Para minimizar el ruido, además del equipo, conviene cuidar la instalación: ubicar la unidad exterior lejos de dormitorios/vecinos, usar soportes antivibración, evitar rincones que “reboten” el sonido y mantener limpios filtros e intercambiadores (la suciedad obliga al sistema a trabajar más y suele aumentar el ruido percibido).

Impacto ambiental: lo que realmente influye

Aquí hay dos puntos clave:

  • De dónde viene la electricidad: ambos consumen electricidad. Si tu electricidad es más renovable (o si tienes placas solares), el impacto de tu sistema de climatización será prácticamente nulo.

  • Los refrigerantes: tienen distinto impacto climático si hay fugas. Por eso conviene fijarse en equipos con refrigerantes más actuales y un buen mantenimiento.

Las bombas de calor puede reducir las emisiones de CO₂ al aprovechar el calor del aire exterior (energía renovable), pero el resultado final depende del mix eléctrico; además, el tipo de gas refrigerante (por ejemplo R-410A o R-32) influye en el impacto climático, por lo que es clave elegir equipos y mantenimiento que minimicen fugas.

Consumo de recursos y fin de vida (RAEE)

  • Consumo de recursos: además del consumo eléctrico, el impacto incluye materiales (metales, plásticos), componentes electrónicos y el refrigerante (fabricación y posibles fugas).

  • Generación de desechos (RAEE): al sustituir equipos, deben gestionarse como RAEE; un instalador autorizado debe recuperar el refrigerante y derivar la unidad a reciclaje (metales, plásticos y electrónica). 

Modo eco: qué es y cuándo usarlo

El “modo eco” es un ajuste de funcionamiento pensado para reducir picos de consumo (limitando la potencia del compresor y afinando consignas). Suele mejorar la eficiencia cuando la demanda es moderada.

  • Úsalo para mantener un confort estable (no para recuperar muchos grados en poco tiempo).

  • Combínalo con una consigna realista: 24–26 ºC en verano y 19–21 ºC en invierno suele equilibrar confort y consumo.

  • Si notas que tarda demasiado en llegar a la temperatura deseada, desactívalo puntualmente y vuelve a activarlo cuando el ambiente esté estabilizado.

Instalación: la pregunta que decide el 80% de los casos

Esta es la parte más “real” de la comparación, porque define coste, obra y viabilidad.

Aerotermia: piensa en sistema completo

Suele implicar:

  • Unidad exterior + unidad interior/hidráulica

  • Depósito de ACS (si quieres agua caliente)

  • Emisores compatibles (radiadores adecuados, suelo radiante, fancoils…)

Es ideal si quieres una solución global y vas a disfrutar de tu nuevo sistema de climatización durante todo el año y en toda la casa. 

Aire acondicionado: solución por estancias

Suele ser perfecto si:

  • Necesitas frío sí o sí

  • Quieres instalar sin grandes obras

  • Quieres modular por habitaciones (más control, más flexibilidad)

Técnico de Daikin explicando la instalación de sus equipos de aerotermia

Control inteligente: confort y consumo con cabeza

Hoy en día, el control remoto, con horarios y automatizaciones. ayuda a:

  • Mantener el confort sin excesos

  • Evitar “picos” de consumo 

  • Ajustar temperaturas por uso real (día/noche, casa vacía, etc.)

Vida útil: cuánto duran y de qué depende 

La vida útil típica de la aerotermia suele situarse en torno a 10–15 años (o más) con buen mantenimiento, mientras que un aire acondicionado doméstico suele moverse entre 8–12 años, según calidad del equipo, horas de uso y calidad de la instalación. Aquí también influye la marca: en Daikin, el enfoque en componentes clave (compresor, electrónica de control, intercambiadores) y en soluciones de control que optimizan el funcionamiento puede ayudar a reducir esfuerzos innecesarios, mantener la eficiencia con el tiempo y alargar la durabilidad real del sistema. 

Ambos sistemas funcionan mejor (y duran más) con un mantenimiento básico:

  • Limpieza o cambio de filtros (clave en aire acondicionado) 

  • Revisión general de funcionamiento

  • Comprobaciones del circuito y componentes (según el sistema)

  • Atención a posibles pérdidas o anomalías (para proteger rendimiento y refrigerante)

Guía rápida de decisión

  • Si quieres calefacción + ACS en una sola solución, entonces aerotermia (bomba de calor aire-agua) suele encajar mejor. 

  • Si solo buscas enfriar (y puntualmente calentar) por estancias, entonces aire acondicionado (bomba de calor aire-aire) suele ser más directo.

  • Si ya tienes radiadores/suelo radiante o fan coils, entonces aerotermia aprovecha mejor esos emisores (calor vía agua). 

  • Si necesitas respuesta rápida en olas de calor, entonces AA destaca por velocidad de enfriamiento (entrega vía aire).

  • Si tu prioridad es deshumidificar, entonces AA suele rendir mejor porque condensa humedad en el evaporador. 

  • Si vives en clima frío, revisa rango operativo, desescarche y SCOP (en ambos), y dimensionado/aislamiento de la vivienda.

  • Si quieres máxima eficiencia anual, compara SCOP (calefacción) y SEER (refrigeración), no solo consumos puntuales. 

  • Si tienes placas solares FV, ambos pueden beneficiarse: prioriza gestión inteligente para autoconsumo (programación por horas solares).

  • Si te preocupa el impacto ambiental, mira: mix eléctrico + consumo (kWh) y tipo de refrigerante (GWP) + control de fugas. 

  • Si te preocupa el ruido, cuida ubicación de la unidad exterior, modo noche, silent blocks y mantenimiento (suciedad = más ruido y consumo).

  • Si buscas menor obra y coste inicial, normalmente AA es más simple de instalar (según vivienda). 

  • Antes de decidir, pide propuesta con: potencia térmica/frigorífica, SCOP/SEER, estimación kWh/año, refrigerante, mantenimiento y vida útil prevista.

FAQ: dudas típicas sobre aerotermia vs aire acondicionado

¿Qué consume menos? 

Depende del uso: para frío puntual por estancias, un buen aire acondicionado puede ser muy eficiente. Para cubrir calefacción y ACS como sistema principal, la aerotermia suele ser una opción muy eficiente.

¿La aerotermia también enfría? 

Sí, pero el resultado depende de cómo esté diseñada la instalación (emisores, control, etc.).

¿El aire acondicionado puede calentar en invierno? 

Sí, si es bomba de calor (aire-aire). Puede ser una solución muy práctica en muchas viviendas.

¿Qué es “mejor”? 

El mejor sistema es el que encaja con tu casa y tu uso:

  • Frío por estancias → aire acondicionado 

  • Climatización completa + ACS → aerotermia

Si tu objetivo es solo estar fresco en verano, el aire acondicionado suele ser la respuesta más simple. Si buscas un sistema integral para todo el año (incluida el agua caliente sanitaria), la aerotermia suele tener ventaja por planteamiento. Y si tu casa tiene necesidades mixtas, combinar puede ser lo más inteligente.

Dale un aire nuevo a tu email

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe cada mes consejos expertos sobre climatización y purificación de aire.