imagen-pagina-El-aire-que-respiras-en-el-trabajo-800x525.jpg

El aire que respiras en el trabajo

El 90% de nuestro tiempo estamos en lugares cerrados, uno de ellos es el trabajo. Por eso, es fundamental respirar un aire de calidad en nuestras oficinas o negocios, porque no solo evitará problemas de salud, sino que también aliviará el estrés y aumentará nuestra productividad.

Respiramos mejor, trabajamos mejor

La Escuela de Negocio de Harvard1 revela que existe una relación directa entre la calidad de la ventilación y la función cognitiva de los trabajadores (un indicador de la productividad). En su investigación, enmarcada dentro del programa Healthy Buildings de Harvard, se variaron las condiciones ambientales de un entorno de trabajo para medir cómo influía esto en el rendimiento y comportamiento de las personas.

Se prestó especial atención al nivel de dióxido de carbono y al de compuestos orgánicos volátiles (COV) para comprobar su efecto en los trabajadores. Cuando el aire era de buena calidad, la toma de decisiones, la creación de estrategias y la planificación de los empleados mejoraba.  Según los datos que publica World Green Building Council2, las oficinas que tienen bajos niveles de CO2 y de COV (compuestos volátiles orgánicos) y una buena ventilación aumentan hasta un 101% la función cognitiva del personal.

La buena ventilación y el filtrado del aire suponen beneficios para la salud y calidad de vida de los empleados, lo cual se traduce en mejora económica para la empresa. Según los datos ofrecidos por una investigación llevada a cabo por la Universidad de Harvard y la Universidad de Siracusa3, se concluyó que actuando sobre la ventilación en edificios de trabajo por menos de 40$ por persona al año, la producción podía aumentar un 8%, lo que significa un incremento de la productividad de 6500$ por empleado al año.

Síndrome del edificio enfermo

Nuestros espacios de trabajo deberían ser lugares saludables, sin embargo, en ocasiones los edificios de oficinas presentan problemas que dan lugar a lo que la OMS definió como Síndrome del Edificio Enfermo (SEE). Se conoce con este nombre al “conjunto de molestias ocasionadas por la mala ventilación, la descompensación térmica, las cargas electromagnéticas y las partículas y vapores de origen químico en suspensión que circulan por el edificio en el que vivimos o trabajamos”.4

Existen dos tipos de edificio enfermo según la OMS: los temporalmente enfermos y los permanentemente enfermos. En el primer caso, se trata de aquellos nuevos o de reciente remodelación en los que los síntomas van desapareciendo con el tiempo. En el caso de los permanentes, los síntomas se mantienen durante años.5

Los síntomas más frecuentes no son graves, pero pueden suponer una molestia en el día a día y mermar nuestra capacidad de trabajo. Por ejemplo sensación de cansancio, dolores de cabeza, sequedad de ojos o garganta, náuseas, mareos… pueden ser algunos de ellos, que dependen del edificio, y mejoran al abandonarlo.6

El Ministerio de Trabajo y Asuntos sociales de España junto al Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo7 señalan que una de las principales causas de este problema es la ventilación insuficiente. Si el aire interior no se renueva lo suficiente, se acumularán contaminantes ambientales de diversos orígenes que afectarán a la salud de los trabajadores.

Algunos de estos contaminantes provienen de los materiales de construcción y decoración, como el formaldehído, vapores orgánicos, etc. Otros de productos propios de oficinas como el ozono que desprenden las fotocopiadoras o los productos de limpieza; y también algunas partículas del aire exterior se introducen dentro del edificio, como el dióxido de azufre o el radón.

Además, el ambiente térmico también puede afectar en el SEE. La recomendación del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo es una temperatura de entre 23 ºC y 26 ºC en verano y entre 20 ºC y 24 ºC en invierno, valores similares a los que recomienda el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios). Este último reglamento también indica que la humedad relativa debe mantenerse entre el 40 y el 60% para evitar la aparición de microorganismos dañinos.8

Consejos para mantener limpio el aire de tu negocio u oficina9

  1. No bloquees las rejillas de ventilación con mobiliario.
  2. Asegúrate de que los filtros se limpien y cambien con frecuencia.
  3. Evita el uso de productos como adhesivos, disolventes o limpiadores fuertes. Si los necesitas, vigila la ventilación más exhaustivamente.
  4. Incrementa la cantidad de aire introducido y extraído aumentando el tiempo de funcionamiento de ventilación.10
  5. Aumenta la proporción de aire exterior lo máximo posible.
  6. Cuida el mantenimiento de los filtros para que no se saturen y puedan funcionar adecuadamente.
  7. Mantén la humedad relativa entre 40 y 60%.

Legislación

Reales Decretos relacionados con la calidad del aire interior

Existe una amplia base normativa dirigida a la calidad del aire en ambientes laborales, además de Notas Técnicas de Prevención del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, que si bien no son vinculantes, sirven como guía para cumplir la regulación.

En cuanto a la legislación nacional, los siguientes Reales Decretos tienen relación con la calidad del aire interior:

1. Real Decreto 1027/2007 de 20 de Julio, por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE). Este reglamento fue actualizado en 2013.

2. Real Decreto 1054/2002 de 11 de octubre, por el que se regula el proceso de evaluación para el registro, autorización y comercialización de biocidas

3. Real Decreto 255/2003 de 28 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento sobre clasificación, envasado y etiquetado de preparados peligrosos.

4. Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico sanitarios para la prevención y control de la legionelosis.

5. Real Decreto 1406/1989, de 10 de noviembre por el que se imponen limitaciones a la comercialización y al uso de ciertas sustancias y preparados peligrosos.

6. Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto.

7. LEY 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco.

El Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE)11 establece los requerimientos de eficiencia energética y seguridad que deben cumplir las instalaciones térmicas de los edificios. Instaura los parámetros para que el aire interior tenga una calidad aceptable, como el caudal de aire exterior necesario para la renovación del aire viciado. En función del uso de las instalaciones propone distintas categorías de calidad de aire interior (IDA):

  • IDA 1: Aire de calidad óptima para espacios como hospitales, clínicas, laboratorios y guarderías.
  • IDA 2: Aire de buena calidad en oficinas, espacios comunes de hoteles y residencias, museos, escuelas..
  • IDA 3: Aire de calidad media para edificios comerciales, cines, teatros, salones de actos, habitaciones de hoteles, restaurantes, cafeterías, salas de fiestas y gimnasios
  • IDA 4: aire de baja calidad no considerado para ninguna aplicación. 

Para conseguir la calidad de aire especificada por el Reglamento se requiere un caudal mínimo de aire exterior de ventilación que se calculará en función del método indirecto de caudal de aire exterior por persona, el método directo por calidad del aire percibido, el método directo por concentración de CO2, el método directo de caudal de aire por unidad de superficie, o el método de dilución.

Notas técnicas de prevención

Como se mencionaba anteriormente, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha publicado Notas Técnicas de Prevención (NTP), guías de buenas prácticas.

NTP 243: Ambientes cerrados: calidad del aire12esta es la primera nota que trata el aire interior a modo general para comenzar con la concienciación sobre un asunto que no solo afecta a los trabajadores, sino a toda la población.

NTP 289: Síndrome del edificio enfermofactores de riesgo13,  NTP 290: El síndrome del edificio enfermo: cuestionario para su detección14, NTP 380: El síndrome del edificio enfermo: cuestionario simplificado15: en estas notas se trata con detenimiento el síndrome del edificio enfermo, sus causas, sus efectos, y el modo de detectarlo.

NTP 315: Calidad del aire: gases presentes a bajas concentraciones en ambientes cerrados16: se revisan los compuestos contaminantes que se encuentran en el aire interior de edificios no industriales (óxidos de azufre, carbono y nitrógeno, ozono…).

NTP 343: Nuevos criterios para futuros estándares de ventilación de interiores17: con el objetivo de mejorar la calidad del aire interior, se propone el establecimiento de nuevos criterios de ventilación.

NTP 358: Olores: un factor de calidad y confort en ambientes interiores18 : considera los distintos efectos de los olores en espacios cerrados, así como sus características o evalucioón.

NTP 431: Caracterización de la calidad del aire en ambientes interiores19se indica cómo realizar una investigación básica sobre la calidad de aire en un edificio.

NTP 466: Calidad del aire: determinación ambiental de formaldehído y medición de su contenido en tableros20en esta nota se pone el foco en uno de los contaminantes más comunes, el formaldehído. Aquí se describen sus características, propiedades y métodos de detección.

NTP 521: Calidad de aire interior: emisiones de materiales utilizados en la construcción, decoración y mantenimiento de edificios21se repasan los materiales cuyo uso es más frecuente en los edificios para evaluar sus efectos.

NTP 549: El dióxido de carbono en la evaluación de la calidad del aire interior22el tema principal de esta nota es cómo el dióxido de carbono se puede utilizar para recoger información relevante sobre la calidad de aire de un edificio.

NTP 607: Guías de calidad de aire interior: contaminantes químicos23recoge los criterios para evaluar la calidad de aire de ambientes interiores.

NTP 741: Ventilación general por dilución24expone los principios de diseño de una instalación general por dilución para cumplir los objetivos preventivos.

NTP 742: Ventilación general en edificios25repasa los requisitos que recoge la Norma UNE-EN 13779 de septiembre de 2005, Ventilación de edificios no residenciales'; para conseguir ambientes interiores aceptables

NTP 972: Calidad de aire interior: Componentes orgánicos volátiles, olores y confort26revisa otras NTPs dedicadas a la calidad de aire en interiores y trata los distintos tipos de contaminantes y sus fuentes, así como las metodologías para determinar los olores y el confort y las bases para evaluar la calidad del aire interior.

NTP 989: Calidad de aire interior: Filtros de carbón activo para su mejora27se exponen los aspectos a tener en cuenta en el uso de este tipo de filtros y se ejemplifica cómo evaluar su rendimiento.

NTP 1064: Calidad del aire interior. Contaminantes biológicos (I): estrategia de muestreo28; y NTP 1065: Contaminantes biológicos (II). Tipos de muestreo29se centran en el muestreo de contaminantes biológicos como parte del proceso de investigación de problemas de calidad del aire interior. 

NTP 1085: Calidad de aire interior. Equipos y materiales de oficina: contaminantes químicos30se describen los potenciales riesgos asociados al uso de materiales y equipos de oficina.

Para edificios no residenciales también es recomendable tener en cuenta la norma UNE-EN 16798-3:2018, sobre los sistemas de ventilación y climatización31. Puedes consultar las últimas normas publicadas aquí.

En el Código Técnico de Edificación, que se aplica en los edificios de viviendas, almacenes de residuos, trasteros, aparcamientos y garajes, también se dedica un apartado (sección 3) a la calidad del aire interior. En él se establecen las condiciones de ventilación que se deben cumplir en la construcción de este tipo de espacios.32

Fuentes

[1] https://www.hbs.edu/faculty/Pages/item.aspx?num=57082

[2] https://www.worldgbc.org/file/worldgbc-8-features-green-healthy-office

[3] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26593933

[4] https://elpais.com/elpais/2019/10/17/buenavida/1571316616_815684.html

[5] https://www.insst.es/documents/94886/327166/ntp_289.pdf/7299d03d-aba7-4b06-8adb-5d5732fb5eb9

[6] https://www.ecologistasenaccion.org/17875/el-sindrome-del-edificio-enfermo/#nb87-1

[7] https://www.insst.es/documents/94886/327166/ntp_289.pdf/7299d03d-aba7-4b06-8adb-5d5732fb5eb9

[8] https://www.idae.es/uploads/documentos/documentos_10540_Comentarios_RITE_GT7_07_2200d691.pdf

[9] https://www.epa.gov/indoor-air-quality-iaq/office-building-occupants-guide-indoor-air-quality

[10] Documento de REHVA sobre cómo operar y utilizar las instalaciones térmicas en la edificación para prevenir la propagación del coronavirus (COVID-19) (SARS-CoV-2) en los lugares de trabajo.

[11] https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2007-15820

[12] https://www.insst.es/documents/94886/327166/ntp_243.pdf/9f6cbba4-ac26-4d0b-aae7-068ca6e66914

[13] https://www.insst.es/documents/94886/327166/ntp_289.pdf/7299d03d-aba7-4b06-8adb-5d5732fb5eb9

[14] https://www.cso.go.cr/legislacion/notas_tecnicas_preventivas_insht/NTP%20290%20-%20El%20sindrome%20del%20edificio%20enfermo%20cuestionario%20para%20su%20deteccion.pdf

[15] https://www.insst.es/documents/94886/326827/ntp_380.pdf/abeb79f1-6df0-4859-9dfb-169311c20dc9

[16] https://www.insst.es/documents/94886/326827/ntp_315.pdf/63c9f422-9414-4ed3-8266-8d8bfa1d2ab5

[17] https://www.insst.es/documents/94886/326827/ntp_343.pdf/d89f5d0c-f868-4181-8ed6-83a354d8fd49

[18] https://www.insst.es/documents/94886/326827/ntp_358.pdf/fc68af20-c49c-475f-b54a-8ec0374f7b95

[19] https://www.insst.es/documents/94886/326962/ntp_431.pdf/e82a58de-737c-4da8-bac4-3edefa3abfed

[20] https://www.insst.es/documents/94886/326962/ntp_466.pdf/de96c84f-4aa6-4d9e-adac-c36b25d51c20

[21] https://www.insst.es/documents/94886/327064/ntp_521.pdf/974832e1-d26f-41b6-9913-8e50baf8b9d0

[22] https://www.insst.es/documents/94886/327064/ntp_549.pdf/e9364a82-6f1b-4590-90e0-1d08b22e1074

[23] https://www.insst.es/documents/94886/326775/ntp_607.pdf/0c6960b6-b461-4d21-9757-e4ea03004327

[24] https://www.insst.es/documents/94886/327446/ntp_741.pdf/6e87a3f1-0c81-4323-9be5-772e2e593a18

[25] https://www.insst.es/documents/94886/327446/ntp_742.pdf/08383321-e605-4355-b830-c783a7d50b9c

[26] https://www.insst.es/documents/94886/327567/972w.pdf/ace5dda3-6aef-497a-a09a-d5938482ae6a

[27] https://www.insst.es/documents/94886/327567/989+w.pdf/4f7b44c9-83df-4e37-97b8-b7bec82d3c16

[28] https://www.insst.es/documents/94886/329558/ntp-1064w.pdf/273f6a27-124e-4908-8a07-3d9cd6571401

[39] https://www.insst.es/documents/94886/329558/ntp-1065w.pdf/0542df2c-757a-46b8-b75b-2d0246a156a5

[30] https://www.insst.es/documents/94886/333553/ntp-1085M.pdf/40a03b7f-0925-439b-b80f-c5330ad87c63

[31] https://www.une.org/encuentra-tu-norma/busca-tu-norma/norma/?Tipo=N&c=N0061179

[32] https://www.codigotecnico.org/images/stories/pdf/salubridad/DBHS.pdf

Díptico Calidad del Aire